Se sabe que en Estados Unidos la salud no es lo primero porque, como decía su presidente Donald Trump, lo primero es América. También se sabe que estos americanos rechazaron un esbozo de seguridad social con el “Obama Care” para quedarse con la sanidad privada más cara del mundo.

Un americano regresó de China y se encontraba mal. Fue al hospital a ver si era el covid o un catarro. Al final el diagnóstico fue catarro, hasta que le pasaron la factura de 3.000 dólares por las pruebas y la consulta. En estos momentos, y según fuentes de la BBC, no se sabe cuántos infectados hay, pero se sospecha que Estados Unidos puede ser uno de los mayores focos de infección del mundo.

Mientras tanto el todopoderoso Trump desvía la atención echándole la culpa y cerrando las fronteras a la vieja Europa.

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